Sobre la idea de destino en la tragedia griega: Edipo
¿Cómo concebían el destino los antiguos griegos? ¿De qué manera se expresaba a los héroes? ¿De
qué modo se representa artísticamente esta idea?
Para Sófocles, Edipo representa al hombre doliente. Lo trágico en él es la
imposibilidad de evitar el dolor, la faz inevitable del destino humano que se
presenta vinculado al hombre. Es decir, la atención del espectador está puesta
en el sufriente que asume su destino trágico. La acción dramática es el proceso
por el que pasa el hombre doliente
mientras cumple su destino y se realiza a sí mismo. El dolor constituye a sus personajes. Edipo
sufre una transformación en la tragedia de ser el rey y contar con una fuerza
simbólica, a maldecirse a sí mismo, a querer quitarse la vida y a apagar la luz
de sus ojos.
En la
tragedia, no hay un conflicto destino-libertad que correspondería a una idea
romántica tardía. “En la perspectiva dramática de la tragedia el hado pertenece
al pasado lejano, mientras que el espacio auténtico del drama es el presente de
la revelación.”[1] Es
sorprendente, pero si leemos la introducción
general, nos damos cuenta que Edipo
rey, es un documento de la religión griega, más que una cuestión en la que
entran en juego nociones como carácter, culpa o incluso fatalidad. Es un drama
que se revela de manera inexorable por
exigencia de la verdad. Incluso, podría pensarse como un drama policiaco, un
juego ingenioso de deducción criminal.
Tenemos
entonces dos conceptos: revelación religiosa y destino, entendido como la faz
del dolor humano. ¿Cómo se articulan? A Edipo se le revela su procedencia, su
linaje en la tragedia. El final es contundente, en las palabras del Corifeo.
“Oh habitantes de mi patria, Tebas, mirad: he aquí a
Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquél al
que los hombres miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulo de terribles
desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a
nadie feliz con la mira puesta en el último
día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada
doloroso.”[2]
De
esta manera se cumple la parte pedagógica de la tragedia griega, en el contexto
político de la Atenas de Pericles, que pretendía brindar una enseñanza consciente
del hombre. Sófocles, siguiendo la tendencia normativa de su época, se dirige
al hombre mismo en la representación de sus figuras humanas.
Saludos,
Zakie Smeke
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