martes, 13 de febrero de 2018

Sobre la idea de destino en la tragedia griega: Edipo


Sobre la idea de destino en la tragedia griega: Edipo
¿Cómo concebían el destino los antiguos griegos?  ¿De qué manera se expresaba a los héroes? ¿De qué modo se representa artísticamente esta idea?
Para Sófocles, Edipo representa al hombre doliente. Lo trágico en él es la imposibilidad de evitar el dolor, la faz inevitable del destino humano que se presenta vinculado al hombre. Es decir, la atención del espectador está puesta en el sufriente que asume su destino trágico. La acción dramática es el proceso por el que pasa el hombre doliente mientras cumple su destino y se realiza a sí mismo.  El dolor constituye a sus personajes. Edipo sufre una transformación en la tragedia de ser el rey y contar con una fuerza simbólica, a maldecirse a sí mismo, a querer quitarse la vida y a apagar la luz de sus ojos. 
     En la tragedia, no hay un conflicto destino-libertad que correspondería a una idea romántica tardía. “En la perspectiva dramática de la tragedia el hado pertenece al pasado lejano, mientras que el espacio auténtico del drama es el presente de la revelación.”[1] Es sorprendente, pero si leemos la introducción  general, nos damos cuenta que Edipo rey, es un documento de la religión griega, más que una cuestión en la que entran en juego nociones como carácter, culpa o incluso fatalidad. Es un drama que se revela de manera inexorable  por exigencia de la verdad. Incluso, podría pensarse como un drama policiaco, un juego ingenioso de deducción criminal.
     Tenemos entonces dos conceptos: revelación religiosa y destino, entendido como la faz del dolor humano. ¿Cómo se articulan? A Edipo se le revela su procedencia, su linaje en la tragedia. El final es contundente, en las palabras del Corifeo.
“Oh habitantes de mi patria, Tebas, mirad: he aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquél al que los hombres miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulo de terribles desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último  día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso.”[2]
 De esta manera se cumple la parte pedagógica de la tragedia griega, en el contexto político de la Atenas de Pericles, que pretendía brindar una enseñanza consciente del hombre. Sófocles, siguiendo la tendencia normativa de su época, se dirige al hombre mismo en la representación de sus figuras humanas.
Saludos,
Zakie Smeke




[1] Sófocles, Lasso De La Vega, José S, and Assela Alamillo Sanz. Tragedias: Ájax, Las Traquinias, Antígona, Edipo Rey, Electra, Filoctetes, Edipo en Colono. Madrid: Gredos, 1981. Print. P.82
[2] Ibídem, p. 368